Generador de progresiones de acordes

Genera progresiones de acordes en cualquier tonalidad, usando acordes mayores, menores, de séptima y extendidos. Perfecto para componer canciones, producir música y aprender teoría musical.

Generated Progression

C - G - Am - F

Generador de progresiones de acordes: arquitectura armónica y motor de cadencias

Última actualización: 12 de octubre de 2026 · Escrito por Pitch Detectors Editorial Team

Un generador de progresiones de acordes construye secuencias armónicas para la tonalidad elegida: elige una tónica y una duración, y obtén una progresión tocable con el análisis correcto en números romanos. Úsalo para romper el bloqueo creativo, aprender armonía funcional o estructurar la próxima sección de tu canción.

Puntos clave

  • Una progresión de acordes es una secuencia ordenada de acordes que crea tensión y resolución: el viaje armónico bajo tu melodía.
  • Este generador toma los acordes diatónicos de la tonalidad elegida (las 12 tonalidades disponibles), etiquetados con números romanos (I, ii, iii, IV, V, vi, vii°).
  • I–V–vi–IV sustenta cientos de éxitos pop: apréndela una vez y la reconocerás en todas partes.
  • Los acordes tienen funciones: tónica (casa), subdominante (partida), dominante (tensión que exige resolución).
  • Las progresiones generadas son puntos de partida, no canciones terminadas: el ritmo, la disposición de voces y la melodía las hacen tuyas (y las progresiones de acordes no se pueden registrar como derechos de autor).
  • Nombra cualquier acorde de tu progresión con el identificador de acordes y encuentra escalas compatibles con el buscador de escalas.

¿Qué es un generador de progresiones de acordes?

Un generador de progresiones de acordes es una herramienta que crea secuencias de acordes en la tonalidad musical elegida. Seleccionas una tónica (por ejemplo, C mayor) y una duración de progresión, y ensambla acordes tomados de la armonía diatónica de esa tonalidad —los siete acordes construidos con la propia escala de la tonalidad— con etiquetas en números romanos que muestran el rol funcional de cada acorde.

Los compositores lo usan para escapar de las mismas tres progresiones que siempre tocan; los estudiantes, para interiorizar cómo funcionan las tonalidades; los productores, para estructurar la armonía de una pista en segundos antes de escribir una melodía sobre ella.

¿Cómo funciona esta calculadora?

El widget de arriba genera progresiones mediante selección diatónica aleatoria: simple, transparente y musicalmente seguro. El método exacto:

  1. Elige una tonalidad: el menú desplegable de tonalidad define el centro tonal (las 12 tonalidades cromáticas disponibles).
  2. Elige una duración: el selector de duración define cuántos acordes contiene la progresión.
  3. Toma del conjunto diatónico: el generador elige acordes al azar entre los siete acordes diatónicos de tu tonalidad (I, ii, iii, IV, V, vi, vii°); así, cada acorde que sugiere ya pertenece a la tonalidad.
  4. Lee los números romanos: cada acorde se muestra con su numeral, que indica su función de un vistazo.

Como cada acorde proviene de la propia escala de la tonalidad, ninguna progresión generada contiene jamás una nota «incorrecta»: la aleatoriedad está en el orden, nunca en el contenido de tonos.

Fórmula de progresión y ejemplo resuelto

La «fórmula» diatónica de cualquier tonalidad mayor es fija; solo se mueve la tónica:

I – ii – iii – IV – V – vi – vii° (mayor, menor, menor, mayor, mayor, menor, disminuido)

Ejemplo resuelto en C mayor:

  1. Construye tríadas en cada grado de la escala: C, Dm, Em, F, G, Am, B°.
  2. El generador toma cuatro acordes al azar: digamos C – G – Am – F.
  3. Lectura en números romanos: I – V – vi – IV, la progresión más usada en la música pop.
  4. Comprobación de transposición: en G mayor los mismos numerales dan G – D – Em – C: idéntica función, distinto nivel de tono.

Cómo usar esta calculadora

  1. Selecciona una tonalidad: elige la tónica de tu canción o sesión de práctica.
  2. Selecciona una duración: 4 acordes para un bucle, 8 para una estrofa, más para secciones extendidas.
  3. Genera: pulsa el botón (o cambia cualquier ajuste) para obtener una progresión diatónica nueva.
  4. Tócala: dispón las voces de los acordes en tu instrumento; prueba primero la posición fundamental y luego experimenta con inversiones.
  5. Refina: conserva los acordes que te encanten, regenera el resto y desarrolla el bucle hasta convertirlo en una sección.

Cómo leer tu resultado: la tabla de acordes diatónicos

NumeralCalidadEn C mayorFunción
IMayorCTónica: casa, reposo
iiMenorDmSubdominante: partida suave
iiiMenorEmTónica: color de mediante
IVMayorFSubdominante: elevación lejos de casa
VMayorGDominante: tensión que exige resolución
viMenorAmTónica: menor relativo, hogar emocional
vii°DisminuidoB°Dominante: atracción de la sensible hacia I

Por qué lo aleatorio no basta: el motor tónica–subdominante–dominante

Cada acorde diatónico pertenece a una de tres familias funcionales, y las progresiones que «funcionan» son viajes entre ellas. La familia de la tónica (I, vi, iii) es el hogar: estable, en reposo. La familia de la subdominante (IV, ii) parte: se eleva lejos del hogar. La familia de la dominante (V, vii°) crea tensión que exige resolución de vuelta a la tónica.

Por eso I–V–vi–IV se siente inevitable: hogar → tensión → hogar emocional → elevación → (repetir) hogar. Al evaluar una progresión generada, traza este arco: ¿parte, deambula y regresa? Si la tensión nunca se resuelve, prueba terminar en I; si se siente estática, inserta un V antes del acorde final.

flujo circular: tónica (I, vi) → subdominante (IV, ii) → dominante (V, vii°) → de vuelta a la tónica, con acordes de ejemplo en C mayor
Texto alternativo: diagrama circular de la armonía funcional que muestra el flujo tónica–subdominante–dominante–tónica con ejemplos en C mayor.

Las 4 progresiones que construyeron la música pop

La mayoría de las progresiones generadas son variaciones de cuatro arquetipos. Aprende a reconocerlos y podrás ubicar cualquier resultado al instante:

ProgresiónEn CCarácterForma famosa
I – V – vi – IVC – G – Am – FElevadora, de himnoLa progresión del «pop-punk»
vi – IV – I – VAm – F – C – GEmotiva, anhelanteEl bucle de balada sensible
I – vi – IV – VC – Am – F – GClásica, doo-wopLa progresión de los 50
I – IV – V (– IV)C – F – G (– F)Enérgica, con bluesEsqueleto del blues de 12 compases

Cuando el generador te entregue I–V–vi–IV por décima vez, no te desesperes: cambia el ritmo, la disposición de voces o la melodía. Los acordes son un esqueleto; la identidad vive en todo lo que los rodea.

Intercambio modal: acordes prestados del menor paralelo

El generador se mantiene diatónico, pero tus mejores progresiones quizá no. El intercambio modal significa tomar prestado un acorde del menor (o mayor) paralelo: en C mayor, introducir A♭ mayor (♭VI, tomado de C menor) o F menor (iv) añade un color oscuro repentino que los acordes diatónicos no pueden producir.

Movimiento práctico: toma cualquier progresión generada en tonalidad mayor y prueba reemplazar el IV por un iv menor (F → Fm en C). Ese único acorde prestado está detrás de incontables estribillos: el brillo de mayor con una sombra tomada de menor. El generador te da el marco seguro; el intercambio te da la sorpresa.

De la progresión a la sección de la canción

Un bucle de 4 acordes no es una canción; el contraste entre secciones sí lo es. Usa el generador dos veces: una para la estrofa (más sobria, p. ej. I–vi–IV–V) y otra para el estribillo (más brillante o con más energía, p. ej. vi–IV–I–V empezando en vi). La elevación que sienten los oyentes en el estribillo suele venir de este contraste armónico, no de instrumentos más fuertes.

Luego comprueba la disposición exacta de cada acorde con el identificador de acordes y encuentra escalas amigables para la melodía con el buscador de escalas: las tres herramientas forman una cadena completa de composición.

[Infografía: contraste entre progresión de estrofa y de estribillo: estrofa I–vi–IV–V que fluye hacia estribillo vi–IV–I–V, etiquetado como «la elevación»]
Texto alternativo: infografía que compara una progresión de estrofa y una de estribillo para mostrar cómo el contraste armónico crea la elevación del estribillo.

Limitaciones

  • Aleatorio, no compuesto: el generador no moldea arcos de tensión; tú seleccionas el resultado usando los principios de armonía funcional de arriba.
  • Solo diatónico: sin acordes prestados, dominantes secundarias ni modulaciones; la armonía más colorida vive fuera del conjunto del generador.
  • Marco de tonalidad mayor: las progresiones en tonalidad menor siguen el mismo motor pero con calidades de acorde distintas (i, VI, III, VII); adapta la tabla en consecuencia.
  • Sin ritmo ni disposición de voces: progresiones idénticas suenan radicalmente distintas tocadas como acordes en bloque frente a arpegios con los dedos.

El generador de progresiones de acordes frente a las alternativas

MétodoCómo funcionaIdeal paraCuidado con
Este generadorAcordes diatónicos aleatorios en tu tonalidadBloqueo creativo, práctica, aprender tonalidadesEl resultado necesita selección
Herramientas de composición con IAModelo entrenado con canciones realesArreglos completos rápidoResultado genérico; dudas de autoría
Paquetes de loopsProgresiones de audio/MIDI prefabricadasArmonía profesional al instanteSobreusados; todos tienen el mismo paquete
Escritura desde la teoríaComponer desde la armonía funcionalArmonía original e intencionalMás lento; requiere conocimientos de teoría

Las progresiones de acordes en sí no son registrables: solo lo son melodías y letras específicas. Las progresiones generadas se ofrecen con fines informativos y creativos; desarróllalas con tu propia melodía, ritmo y disposición de voces.

Preguntas frecuentes

Este es transparente: eliges una tonalidad y una duración, y toma acordes al azar entre los siete acordes diatónicos de esa tonalidad (I, ii, iii, IV, V, vi, vii°). Como cada acorde pertenece a la escala de la tonalidad, el resultado siempre es armónicamente coherente; la creatividad está en cómo dispongas las voces y el ritmo.

I–V–vi–IV (en C: C–G–Am–F). Su rotación vi–IV–I–V es casi igual de común. Ambas funcionan porque recorren las tres funciones armónicas —tónica, dominante, sustituto de tónica, subdominante— dando al oído un movimiento suave y constante que nunca abandona del todo el hogar.

Etiquetan cada acorde según su grado de la escala: I se construye sobre la primera nota de la escala, V sobre la quinta, y así sucesivamente. Las mayúsculas significan mayor, las minúsculas menor (vi) y ° significa disminuido (vii°). Los numerales hacen que las progresiones sean independientes de la tonalidad: I–V–vi–IV describe la misma relación en cada tonalidad.

Primero iguala la tonalidad al rango del vocalista: esa es la restricción práctica. Para instrumentos, considera el timbre: la guitarra favorece E, A, D, G; el piano se siente cómodo en cualquier parte. La diferencia emocional entre tonalidades es sutil; la diferencia entre una tonalidad cantable y una incantable no lo es.

Una cadencia es un par de acordes que puntúa una frase, como la puntuación en una oración. V–I es la cadencia auténtica (un punto firme), IV–I la cadencia plagal (el «amén»), y V–vi la cadencia rota (una coma donde esperabas un punto). Los finales moldean cuán terminada se siente una sección.

Sí: las progresiones de acordes no son registrables; solo las melodías y las letras lo son. Miles de éxitos comparten I–V–vi–IV. Lo que hace original a una canción es la melodía, el ritmo, la letra y la producción construidos sobre ella, así que toma prestadas progresiones libremente e invierte tu originalidad ahí.

Tomar prestado un acorde del menor o mayor paralelo; por ejemplo, usar F menor (iv) dentro de C mayor. Los acordes prestados añaden un color que la armonía diatónica no puede producir: el ♭VI (A♭ en C mayor) está detrás de incontables estribillos dramáticos. Prueba intercambiar un acorde generado por su gemelo prestado.

Cuatro acordes es el estándar moderno: suficiente para un viaje armónico, lo bastante corto para repetirse de forma memorable. Las progresiones de ocho acordes sirven para estrofas que necesitan más historia; los vamps de dos acordes, para grooves y bases de tensión. Iguala la duración a la función: bucles para ganchos, arcos más largos para estrofas.

Dos fuerzas se resuelven a la vez: la sensible (grado 7 de la escala) sube un semitono hasta la tónica, y en un acorde V7 el tritono entre la 3.ª y la 7.ª colapsa hacia adentro hasta la tercera de la tónica. Esa doble resolución es la señal más fuerte de «volver a casa» en la música tonal.

Cambia todo excepto las fundamentales: re-dispón las voces de los acordes (inversiones, extensiones), cambia el ritmo (arpegia, sincopiza), sustituye un acorde por uno prestado y escribe una melodía original sobre ella. La identidad vive en la disposición de voces, el groove y la melodía: la progresión es solo el esqueleto.